junio 2015

El decantador tiene una misión muy clara dentro del mundo del vino. Con la decantación se consiguen eliminar las impurezas del vino, algo que suele hacerse principalmente con los vinos con más solera como los “Gran Reserva” por ejemplo.

Decantador de Vino

¿Has utilizado un decantador alguna vez?

Otra finalidad que se busca con el decantado del vino es poder acelerar la suavización de los taninos que se crean de forma natural con el envejecimiento del vino en la botella, por eso es tan importante el decantado.
En el uso del decantador hay diferentes posturas, algunos expertos sugieren que el decantado debe hacerse en toda clase de vinos y otros apuntan a que únicamente debe hacerse con los vinos más selectos, para que mantengan intactas sus cualidades en todo momento.

El método de decantado lleva su tiempo y si la botella es de un vino muy bueno es conveniente colocar la botella en posición vertical dos días antes de abrirla, con lo que se consigue el asiento en el fondo de la botella de cualquier sedimento del vino.

Qué pasa cuando usamos un decantador

El vino se pasa desde la botella al decantador, impidiendo que los posos o cualquier agente que pudiera estar en suspensión en el vino se quede retenido y pase al decantador completamente limpio. Se trata de un producto natural, por lo que es normal que en ocasiones podamos encontrar alguna clase de residuo, pero es completamente inofensivo para la salud.

Además de limpiarlo de impurezas, con la decantación se busca un buen aireado del vino evitando que permanezcan los olores que han acompañado al vino durante todo su envejecimiento, especialmente si son vinos reserva o crianzas, como nuestro Marmallejo.

Ahora que ya sabes qué es lo que sucede cuando usamos un decantador, antes del consumo de un vino reserva o crianza, sigue los siguientes pasos:

  1. Abre con cuidado la botella para evitar agitar esos sedimentos.
  2. Posteriormente pasa el vino hacia el decantador lentamente.
  3. Una vez en él, hay que dejar reposar el vino de media hora a una hora.
  4. Transcurrido el tiempo ya se puede servir sin ningún problema.

Es muy sencillo. ¡Ahora te toca a ti!

 

 

La pasta es un plato que gusta prácticamente a todo el mundo y el vino es una buena opción para maridar con esta clase de comida, pero… ¿Cómo podemos maridar un vino y pasta? No se puede decir que haya un vino determinado sino que se puede hacer un maridaje ideal dependiendo de la clase de plato de pasta que sea.

Cómo maridar vino y pasta

Cuando arrivo a casa… ¡Vino y pasta!

Por ejemplo, con una pasta con pescado o marisco el vino blanco va muy bien y para una boloñesa o cualquier otro plato con carne, el tinto marida a la perfección. Nadie dice que esté mal, pero se pueden encontrar maridajes de lo más variado que en principio nunca se nos hubiera ocurrido seguramente.

El vino blanco va muy bien con los platos de pasta que contengan salsa de tomate y albahaca así como la pasta con verduras, setas o marisco. Por su parte los vinos rosados también son muy elegidos para maridar con los platos de pasta y tienen unas características muy parecidas, aunque con sus propias particularidades.

No vale cualquier vino rosado dado que hay algunos que tienen un aroma muy azucarado y puede que no mariden bien con el gusto de determinados platos de pasta. Son muy recomendables para platos de pasta muy sencillos, así como aquellos platos que tienen salsa de tomate o pescado.

Para poner punto y final, destacamos los vinos tintos, con características muy diferentes y un sabor fuerte en la mayoría de los casos. Los vinos tintos maridan a la perfección con elaboraciones de pasta que tengan quesos y carne así como con salsas fuertes. Los quesos que se echan a la pasta suelen tener cierto toque fuerte, por ello siempre es mejor acompañarlo con un vino acorde a las características de cada plato.

Siguiendo estos sencillos pasos para maridar pasta y vino, ahora ya sabéis qué clase de vino escoger cuando tengáis pensado preparar un plato de pasta.

The following post is testing the basic HTML elements that can be used in WordPress Easily.

(más…)

A la hora de degustar vino hay que utilizar el olfato, donde recibiremos mucha información de lo que vamos a beber y nos aportará muchos matices. Obviamente no todo el mundo sabe cómo oler el vino ni tampoco qué es lo que tiene que encontrar oliéndolo, por ello es necesario practicar mucho para ir reconociendo poco a poco esos matices que hacen tan característico a un buen vino.

La importancia de oler el vino

¿Hueles el vino antes de beberlo?

¿Qué olores nos encontraremos en el vino?

Son tantos los olores principales que podemos encontrarlos en el vino que aunque enumeremos muchos, seguramente no estarán todos, pero los más característicos son los olores a hierbas, frutos, vegetales, flores e incluso los químicos. Nos encontraremos con olores de canela, menta, hierba recién cortada, tomates frescos, flores, cítricos, frutas y todo un abanico de olores característicos.
Un detalle que hacen muchas personas a la hora de oler un vino es oler el corcho, algo con lo que muchos expertos no están de acuerdo dado que un corcho no puede proporcionar otra información que no sea si está contaminado por un hongo. El corcho solamente debe oler a corcho; si se quiere conocer el estado del vino lo mejor es saborearlo.
La mejor forma de oler el vino es realizando profundas inspiraciones, donde cada una de ellas nos proporcionará la información de cada vino que olamos. Eso sí, no hay que hacerlo más de dos o tres veces porque la nariz puede fatigarse.
Es muy importante tener en cuenta que el olfato es, junto al gusto y a la vista, uno de los sentidos más importantes para percibir los muchos detalles que proporciona un buen vino, por tanto si estamos constipados o incluso si tenemos anosmia, aunque sea muy ligera, no tendremos la oportunidad de percibir todos los detalles, para lo que hay que estar en perfectas condiciones.