Agosto 2014

Un alto porcentaje de los mejores vinos del mundo suelen ser envejecidos en barricas de madera en lugar de los grandes tanques de acero inoxidable. La elección de las barricas es muy sencilla: realza los sabores y los olores de los buenos caldos.

barricas de roble francés

Las barricas, lugar de reposo del vino

¿Por qué se elige el roble francés?

Se elige por su resistencia, por la ausencia de sabores indeseables para los vinos o incluso cambios en cuanto a su coloración. Además la madera de roble cuenta con un olor a madera neutro, algo que no sucede con todas las maderas, y cuenta con altos niveles de tanino, un componente muy importante para el sabor de vino, siempre en las cantidades adecuadas.

El roble francés es muy apreciado y en nuestro país vecino hay grandes robledales compuestos principalmente por roble blanco, el que se suele utilizar para la creación de los barriles donde descansarán los buenos caldos. Dentro de las curiosidades con las que cuenta el mundo del vino relacionado con esta clase de madera, hay que decir que en Francia hay bosques específicos para el mundo del vino.

Lugares como Alliers, Troncais o Nevers entre otros, son los que nutren a la industria de la creación de los barriles y hay que decir que cada uno de los bosques cuenta con robles que otorgan diferentes matices a cada vino y que en ocasiones el caldo no se queda todo el tiempo en el mismo barril sino que es posible que sea trasvasado a otro para aportarle diferentes características.

Pero el roble francés no es el único roble destinado para la fabricación de barriles, también está el roble americano (bastante más barato que el francés) el roble rumano o incluso el roble de la Península Ibérica, todos ellos capaces de aportarle propiedades muy especiales a los vinos que solemos consumir o exportar a otros países.

El enoturismo es una de las muchas formas de viajar que hay actualmente en el panorama turístico y cumple a la perfección con dos de las cosas que más atrae a la gente a la hora de hacer una escapada, una propuesta diferente y la gastronomía, donde el vino es el eje vertebrador y principal protagonista junto a nosotros.

Enoturismo, una nueva forma de hacer turismo

Una nueva forma de hacer turismo

Desde hace unos años hasta ahora, la pasión por el vino ha ido en aumento y ante esta situación, las bodegas y pequeños productores no podían permanecer ajenos a esto y poco a poco se han ido especializando en materia turística, ofreciendo a toda clase de viajero una propuesta muy original y sorprendente.

Es la excusa perfecta para conocer determinado rincón de España por ejemplo, pudiendo pasar unos días conociendo la historia del lugar, sus tradiciones, naturaleza y, por supuesto, visitando una de sus bodegas y conociendo en primera persona todos y cada una de las fases del proceso de la elaboración del vino así como aprender las características de determinados caldos e incluso saber cómo maridarlos con buenos productos de temporada.

Muchas bodegas están dando el paso y adentrándose en el mundo del enoturismo, abriendo las puertas a toda aquella persona que quiera conocer más sobre su producto y aprender más cosas sobre el vino, porque nunca se sabe todo sobre esta bebida tan consumida en el mundo.

Son ideales para viajar en familia, con la pareja, los amigos o incluso en solitario porque no habrá ni un solo segundo para aburrirse, además practicar el enoturismo es algo muy ameno, especialmente si te gusta el vino.

El verano está a la vuelta de la esquina y actualmente estamos en un buen momento para planificar lo que puede ser nuestra próxima escapada. Por tanto, si buscas algo diferente, que te sorprenda y sobre todo, que te deje un buen sabor de boca, no lo dudes y practica el enoturismo, descubrirás por qué está experimentando tal crecimiento desde hace unos años.

Todos sabemos que el vino es un producto perecedero y se puede estropear estando incluso en la botella. Sería una pena desperdiciar un buen caldo por no tener en cuenta unos mínimos consejos sobre cómo conservar el vino. Con esto conseguiremos degustar el vino en las mejores condiciones.

Cómo conservar el vino

Una vinoteca es un buen lugar para conservar un vino

La mejor forma de conservarlo para que tenga durante más tiempo sus propiedades es teniendo una vinoteca, aunque no todo el mundo dispone de ella, pero no hay problema porque se pueden poner en marcha otras opciones para su conservación y una de ellas, muy importante, es alejarlo de fuentes de calor o demasiado frío, olores o incluso la luz solar, dado que ésta puede provocar reacciones químicas que afectarían negativamente al vino.

La humedad relativa también juega un papel determinante a la hora de conservar el vino y debe estar entre un 65 y un 80%, fácilmente obtenibles gracias a humidificadores, pero siempre teniendo especial cuidado en no crear un ambiente demasiado húmedo porque arruinaría el vino.

Para conservar el vino en buen estado, las botellas siempre deben estar boca abajo o en posición horizontal para tener contacto con el corcho, con esto se evita que se seque y se mantenga en buen estado. Un corcho seco se agrietará y permitirá la entrada del aire o incluso que caigan pequeños trozos al vino, estropeándolo.

Si se quiere profundizar un poco más sobre el vino y su conservación, tener un termómetro cerca de donde se encuentre el caldo nos ayudará a conocer la temperatura del lugar en cuestión y si además puede medir la humedad ambiental se convertirá en nuestro aliado,

Para finalizar, todos estos consejos son válidos para un vino que tenga capacidad de un buen envejecimiento como el Marmallejo Tinto Crianza o el Viña Azeniche Tinto Joven porque no valdría con otra clase de vinos que no están elaborados para que duren demasiado tiempo o para envejecer.